Con un breve masaje en tus píes podrás recuperar tu equilibrio y vitalidad.

¡Hola a Todos! ¡Qué alegría poder estar junto a ti una semana más! Hoy quiero compartir contigo un automasaje de reflexoterapia podal que te ayudará a tener una mayor sensación de bienestar, pero antes de entrar en el detalle del automasaje es importante que conozcamos de qué se trata esta milenaria técnica.

La reflexología o reflexoterapia podal fue practicada hace miles de años en Egipto, China e India y fue recién en el siglo XIX cuando tuvo su auge gracias al trabajo de Eunice Ingham, masajista americana, considerada como la madre de la Reflexología Moderna. Esta técnica se basa en la práctica de estimular puntos específicos sobre los pies, que corresponden a la representación de órganos y partes del cuerpo.

El automasaje que te propongo hoy, te ayudará a liberar los poderes naturales de curación de tu cuerpo, pues se genera relajación, mejora de la circulación sanguínea, reducción del dolor, entre otros importantes beneficios. Recuerda que es un proceso que requiere de toda tu presencia, así que prepárate para estar completamente para ti mismo. Poco a poco irás notando los efectos que produce la estimulación de los puntos de reflexoterapia y notarás como este sencillo masaje te hará entender que cada rincón de nuestro cuerpo está conectado e interrelacionado, por lo que el efecto que sentirás será global. Ponte cómodo y empecemos...

Sentado en una silla o cómodamente en el suelo, abraza tu pie izquierdo con ambas manos y quédate un momento sintiendo el calor de tus manos, realiza algunas respiraciones profundas y calma tu mente. Si quieres, puedes hacer el masaje con alguna crema o aceite que más te guste. Te recomiendo que realices el masaje con los nudillos de tus manos realizando movimientos circulares.

Paso 1: comenzaremos masajeando el dedo gordo del pie para calmar tu sistema nervioso, ya que en esta zona está reflejada la cabeza y cuello que contienen el cerebro, cerebelo y tronco encéfalo.

Paso 2: luego, baja lentamente realizando el masaje por el borde interno del pie hasta llegar al talón, con ello estaremos dando un masaje a toda nuestra columna vertebral y ya notarás una sensación de relajación mayor.

Paso 3: al llegar al talón, sube suavemente hasta el dedo pequeño y masajea ahora el borde externo del pie, allí está la zona refleja del sistema apendicular, es decir, extremidades superiores e inferiores.

Paso 4: da un masaje en la zona de la almohadilla ubicada bajo los dedos, donde se representa los músculos de los hombros y cuello. Finaliza dando un masaje en el resto de la planta del pie hasta llegar al talón donde está la zona refleja del sistema digestivo. Completamos dando un masaje al dorso del pie y tobillo, para luego pasar a hacer el masaje en el pie derecho.

Practica regularmente este automasaje y notarás positivos cambios en tu salud en general.

Que tengas una excelente semana.

EQUIPO FLUYE